Libero y Reduco están diseñados para responder a diferentes necesidades productivas, volúmenes y objetivos de mercado, ofreciendo soluciones flexibles, escalables y fiables. Ambas tecnologías están concebidas para integrarse fácilmente en los procesos existentes, reducir los riesgos operativos y respaldar un crecimiento estructurado y sostenible a lo largo del tiempo.
Pueden aplicarse en una amplia gama de contextos, ampliando los beneficios de la desalcoholización mucho más allá del vino, hasta incluir destilados, bebidas espirituosas, cerveza y otros tipos de bebidas.
La desalcoholización se convierte en una auténtica herramienta de diversificación e innovación, permitiendo a los productores responder a la evolución de las expectativas de los consumidores, desarrollar nuevas categorías de productos y acceder con mayor seguridad a segmentos de mercado emergentes.